Tengo tantas cosas que me gustaría contar, estos últimos días han estado moviditos tanto de trabajo, cambios en la dinámica y movimientos espirituales porque no. Pero haré un tipo de homenaje-agradecimiento, aquí donde posiblemente nunca lo lea al Dr. Aguirre.Miguel me dijo ayer que no era muy buena abriendo mi corazón al mundo y tiene razón, yo ya lo había analizado, no veo porque la gente se tiene que enterar de problemas que puedo solucionar yo sola, o problemas por los que pasa todo mundo, es el ciclo natural de la vida, puede que sean graves pero de peores habrán salido otras personas.
Cursaba el 7mo semestre de la carrera, cuando mi abuelo paterno empezó con problemas graves de hidrocefalia, la falta de dinero en mi casa ya empezaba a mermar la sana convivencia, pleitos continuos por no saber de donde se va a sacar la siguiente colegiatura de
Bueno pues en ese semestre fue cuando me dio clases el Dr. Aguirre, la materia “Tecnologías de
Todo esto llevo a que descuidara esta materia y me fui a extraordinario, a pesar de no ser una buena estudiante, era la primera en toda mi vida. Recuerdo que como jefa de grupo tuve que ir a verlo para algo administrativo y en su oficina le dije: “quiero saber si me voy a ir a extra, porque no tengo dinero y de alguna forma lo tengo que pagar”, claro que pensaba no decir nada en mi casa y vender unos aretes de oro para poder pagar el examen, él detuvo lo que estaba haciendo me miro a los ojos y me dijo: “¿quieres trabajar?”. Eso no era lo que debía pasar, ¿era un si o un no? pero había que contestar de la manera mas valiente y coherente -“Si hay trabajo para mi, si”. Me dio el proyecto mas hermoso de todos un Expediente Clínico Electrónico, me enamore de él, solo tenía que terminar algunas cosas, ahí fue cuando aprendí bien todo lo que intentó darme durante el semestre, pero sobre todo me dio confianza alguien mas aparte de mi madre confiaba en mi y no cualquier persona un Doctor Europeo, alguien pensaba que yo valía algo mas y que podía sacar algo mas complicado. Hice de aquella oficina mi bunker sentimental donde no me podían llegar los problemas de mi casa, ni los de la escuela.
Cuando terminó el proyecto me ofrecieron trabajo como becaria, acepte, trabajar con dos de mis profesores más admirados hubiera sido pago suficiente. Fue ahí donde aprendí a trabajar, cuando cambie de trabajo salí llorando y el doctor lo único que dijo fue: “Te vas para mejorar, eres buena y te va a ir muy bien, échale mucha ganas”, aún no lo creía como me dijo eso después que me equivocaba cada 2 minutos en cualquier cosa que me emprendía, en ese momento sin saberlo me dio otra ampolleta de confianza tan necesaria.
Creo que Dios manda ángeles de todos lados, se ayuda de las personas que menos esperas, y esas personas ni se dan cuenta, hoy desde aquí solo quiero decirle: ¡GRACIAS, aunque piense que fue poco, para mi fue un salvavidas que llegó cuando la tormenta estaba en el pero momento!
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